Primeras entregas de la trilogía
Magia vikinga, protagonizada por dos niños de diez años llamados
Thora y Oddo. Ambos comparten un problema: no se sienten parte de su propia
familia, sin saber porqué. Thora vive en una casa en la que todos tienen
habilidades mágicas, y entre tantos hechizos nadie presta atención a las labores
de la casa y el huerto, mientras ella aún no ha manifestado ningún poder de ese
tipo, pero sí tiene una gran habilidad para los trabajos del hogar y el cuidado
de las plantas. Por el contrario, en casa de Oddo todos se dedican a la
agricultura, y rechazan cualquier tipo de hechicería, pero para su sorpresa el
muchacho empieza a desarrollar poderes cada vez más inexplicables, mientras es
un absoluto inepto para el trabajo manual. Lo que los dos niños no saben es que
fueron cambiados en la cuna nada más nacer, y que de su encuentro fortuito
surgirán muchas aventuras, en las que la magia, la curandería y la lealtad
tendrán un papel fundamental.